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Tumores cerebrales infantiles |
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| Scott Pomeroy, MD, PhD |
Los tumores son masas de células anormales que crecen fuera de control. Cuando estos tumores se encuentran localizados en el cerebro, pueden ser extremadamente complicados de tratar debido al tejido delicado que lo rodea. Hasta los tumores benignos (no cancerígenos) pueden ser mortales debido a la presión que pueden ejercer sobre las estructuras vitales del cerebro. Los tumores cerebrales en los niños son relativamente raros; ocurren solamente en cinco de cada 100,000 niños. Como en el caso de otros tumores en niños y adultos, la cirugía constituye el tratamiento principal, generalmente seguida por tratamiento con radiaciones y/o quimioterapia. Lamentablemente, como el cerebro del niño todavía se está desarrollando, estos tratamientos pueden tener más efectos secundarios importantes y permanentes para los niños que para los adultos. A causa de los posibles problemas a largo plazo y del riesgo de que reaparezca el tumor, las evaluaciones y los cuidados generalmente continúan por años después de la extracción.
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Como ocurre con cualquier enfermedad, las probabilidades de que el tratamiento sea exitoso son mucho más altas si el tumor cerebral es detectado temprano. Para una detección temprana, los padres tienen que conocer los síntomas a los que prestar atención. Los dolores de cabeza son uno de los indicadores más importantes del tumor cerebral, aunque la mayoría de los dolores de cabeza no constituyen una razón de alarma. Debe preocuparse por el dolor de cabeza de su hijo si: - Tienden a ocurrir siguiendo un patrón establecido específicamente a la mañana o a la noche
- Empeoran progresivamente y se tornan más frecuentes
- Están acompañados por síntomas neurológicos tales como:
- Visión doble
- Visión borrosa
- Debilidad en brazos y piernas
- Movimientos musculares sin coordinación
Como solamente un pequeño número de los dolores de cabeza están asociados con tumores cerebrales, para la mayoría de los dolores de cabeza los médicos generalmente no hacen exámenes de diagnóstico por imágenes del cerebro. Sin embargo, cuando los dolores de cabeza están acompañados por síntomas neurológicos, es importante hacer una resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) o una tomografía computarizada (TC). No tema pedirle a su pediatra que ordene estos exámenes si está preocupado de que un tumor cerebral pueda ser una posibilidad real. |
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Si su hijo fue diagnosticado con tumor cerebral, usted deseará que reciba el mejor tratamiento posible. Cuando elija una atención médica, es importante buscar: - Un neurocirujano especializado en niños (neurocirujano pediatra) que haya hecho muchas cirugías y que utilice las "tecnologías más avanzadas". Estas nuevas tecnologías ayudan a los cirujanos a extraer la mayor parte del tumor minimizando el daño del tejido sano que lo rodea.
- Un hospital o centro médico que ofrezca un grupo de doctores y enfermeras que se especialicen en una variedad de áreas como oncología, terapia con radiaciones, neurología y psicología. Debido a las potenciales complicaciones duraderas que enfrentan la mayoría de los niños con tumores cerebrales, es importante tener acceso a una variedad de especialistas, dice Scott Pomeroy, MD, PhD, director de Neurooncología en Children's Hospital Boston.
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Mientras que el índice de supervivencia del cáncer cerebral infantil es aproximadamente 60 por ciento y está aumentando cada año, existen complicaciones a largo plazo que afectan a todos los que reciben tratamiento. Los neurocirujanos hacen todo lo posible para minimizar el daño que puede provocar la extracción del tumor en las partes sanas del cerebro. Pero a menudo, la cirugía, la radiación y la quimioterapia dañan las partes que lo rodean, con posibilidad de causar cambios en la capacidad de su hijo de pensar y moverse. Los efectos pueden incluir: - dificultades de aprendizaje
- convulsiones
- crecimiento estancado
- pérdida de la audición
- cataratas o algún otro tipo de pérdida de la visión
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Un buen equipo médico debería tratar el cáncer de su hijo y también trabajar para prevenir y tratar los posibles efectos secundarios a largo plazo. Para lograr los mejores resultados, es importante contar con un equipo de especialistas expertos en distintas disciplinas. Su equipo de tratamiento puede incluir: - Oncólogos: doctores que se especializan en el diagnóstico y tratamiento del cáncer
- Radiólogos: doctores especializados en el diagnóstico de enfermedades mediante la lectura de rayos x, tomografías computarizadas (TC) y resonancias magnéticas (IRM)
- Neurocirujanos: doctores especializados en cirugías en el cerebro y en otras partes del sistema nervioso
- Terapeuta en Radiaciones: especialistas que utilizan rayos de alta energía para dañar células cancerígenas y evitar que crezcan y se dividan
- Neurólogos: doctores que se especializan en el diagnóstico y tratamiento de desórdenes en el sistema nervioso
- Endocrinólogos: doctores que se especializan en el diagnóstico y tratamiento de condiciones hormonales
- Oftalmólogos: doctores que se especializan en la estructura y función del ojo, y en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del ojo
- Especialistas del Desarrollo: enfermeras, trabajdores sociales o educadores infantiles que diagnostican y tratan trastornos de desarrollo como, por ejemplo, dificultades y retrasos físicos y de aprendizaje
- Psicólogos: doctores que se especializan en el diagnóstico y tratamiento de problemas emocionales y de conducta
- Especialistas del programa Child Life: especialistas que se enfocan en las necesidades emocionales y de desarrollo de los niños y sus familiares, ayudándolos a reducir el estrés causado por el tratamiento médico a largo plazo.
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| Sin importar el resultado, los padres pueden estar seguros de que no hubo nada diferente que hayan podido hacer para evitar que su hijo tenga un tumor cerebral. De acuerdo con el Dr. Pomeroy, nunca se ha realizado una investigación convincente que vincule factores ambientales como, por ejemplo, teléfonos celulares, cables telefónicos, alcohol o endulzantes artificiales con el cáncer cerebral. |
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- Hable con su hijo - Explíquele que es normal sentirse triste, frustrado, enojado, o asustado, y que usted estará a su lado para ayudarlo. Asegúrese de que sepa que no siempre las personas mueren de cáncer. Hable con su hijo sobre lo que es el cáncer, cómo será el tratamiento y porqué es importante. Por lo general, a lo que le tienen más miedo los niños es a lo desconocido.
- Dé a su hijo oportunidad de decisiones - Deje que su hijo tome algunas decisiones propias siempre y cuando no afecte negativamente su salud o su tratamiento médico. Puede ser importante para él sentirse que tiene control sobre algunos aspectos de su vida.
- Mantenga un sentimiento de normalidad - Resístase a la tentación de consentir a su hijo. Puede darle la impresión de que está más enfermo de lo que le dicen. Al mantener al niño responsable, dentro de lo razonable, en sus responsabilidades normales, se le enseña que aún es una persona importante y productiva y que su vida no ha terminado.
- Fomente un aprendizaje continuo, amigos y actividades - Encontrar maneras de ayudar a que su hijo continúe en la escuela puede ser útil para su autoestima, sentido de normalidad y desarrollo académico. Dependiendo del tratamiento y progreso de su hijo, esto puede lograrse mediante la combinación de asistencia a la escuela regular, tutores en el hospital, clases domiciliarias y participación en las clases vía email. Mientras esté fuera de la escuela, aliéntelo a mantenerse en contacto con amigos y compañeros. Los chicos con cáncer generalmente se pierden actividades que en otras circunstancias participarían. Evite hablar y pensar sobre el cáncer y deje que su hijo se divierta. Es importante para él sentir que el cáncer es sólo una pequeña parte de su vida y que no define quién es.
- Aproveche recursos de apoyo - Puede ser muy útil para su hijo estar en contacto con otros niños que están enfrentando las mismas experiencias. Se pueden encontrar grupos de apoyo en el hospital donde su hijo está recibiendo el tratamiento, en la Internet o en su área local.
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La sorpresa, la negación, el miedo, la ansiedad, la culpa, la tristeza, el dolor y el enojo son todas reacciones normales en los padres cuando se diagnostica a su hijo con cáncer. Comprenda que va a atravesar una gama de emociones. - Aproveche los recursos de apoyo para padres - Los grupos de apoyo para padres están disponibles y pueden encontrarse en línea y en el centro médico donde su hijo está recibiendo el tratamiento. Los hospitales generalmente ofrecen servicios de apoyo y asesoramiento para ayudar a las familias a afrontar enfermedades complicadas o de largo plazo.
- Cuide otras relaciones - Teniendo en cuenta que usted puede sentir que toda su energía está enfocada en su hijo que tiene necesidades médicas, asegúrese de cuidar sus otras relaciones familiares, incluyendo su matrimonio. Comuníquense pero recuerde que las personas enfrentan las emociones de manera diferente. Permitan cierto margen sobre la manera en que se comunican y manejan la situación. Preste atención a sus otros hijos también. Asegúrese de que los hermanos sepan qué es lo que está ocurriendo y sientan parte del proceso.
- Mantenga un sentido de normalidad - Aunque su rutina normal puede cambiar para pasar a estar centrada en torno al hospital, trate de mantener su vida lo más normal posible. Continúe haciendo la actividades que eran importantes para usted. Mantener un sentido de normalidad ayudará a su familia a estar en el mejor estado de ánimo para ayudar a su hijo. Recuerde que está bien divertirse y aliviar su estrés mientras su hijo está enfrentando el tratamiento.
- Tenga un diario - Tener un diario sobre la salud y atención médica de su hijo puede ser útil para usted y para el equipo médico de su hijo, especialmente si alguna vez necesita cambiar de especialistas. También puede registrar sus emociones y recordar cómo manejó cada etapa de la situación.
- Investigación y aprendizaje - Aprenda todo lo que pueda sobre la condición de su hijo y los tratamientos disponibles. Lea historias conmovedoras sobre sobrevivientes de tumores cerebrales y padres que han atravesado situaciones similares.
- Comparta con otros padres - Hablar con otras personas para compartir sus sentimientos, experiencias, esperanzas y necesidades es una de las mejores maneras de enfrentar la situación. A medida que avance en la experiencia de la enfermedad y tratamiento de su hijo, ganará conocimiento e ideas, que pueden ser invalorables para otro padre. A su vez, ellos le pueden brindar comodidad, apoyo y esperanza.
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| El tratamiento para los tumores cerebrales en los niños ha progresado mucho en la última década. Se están utilizando nuevas herramientas para ayudar a los doctores a diagnosticar tumores más temprano y con más exactitud. La terapia con radiaciones y la quimioterapia están atacando los tumores cada vez con más efectividad eliminándolos de las células y el tejido cerebral sano. La imagen por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés)intraoperativa es una nueva técnica quirúrgica exitosa, que brinda a los cirujanos una fotografía tridimensional del tumor de manera tal que pueden extraer el cáncer mientras dejan otras partes del cerebro prácticamente sin tocar. Trabajar para lograr mejores resultados para los niños con tumores cerebrales es un esfuerzo conjunto entre los profesionales médicos en todo el país. "Las cosas están mejorando y los éxitos están aumentando", dice el Dr. Pomeroy. "Estamos trabajando para mejorar la supervivencia y la funcionalidad también". |
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Fuente: Scott Pomeroy, MD, PhD. El Dr. Pomeroy es el director del Departamento de Neurología en el Children's Hospital Boston y profesor adjunto de neurología de la Facultad de Medicina de Harvard.
Tenga en cuenta que este texto es únicamente informativo y no sustituye al consejo, el reconocimiento, el diagnóstico ni el tratamiento médico. Siempre consulte a su médico u otro profesional calificado de la salud antes de comenzar un tratamiento nuevo o realizar cambios en el tratamiento actual.
Children's Hospital Boston©, 2005. Esta página puede ser reproducida sólo con fines educativos. Se requiere permiso de reimpresión para demás usos. |
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