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Flor Cómo ayudar a prevenir la obesidad infantil
¿La obesidad infantil es un problema en aumento?
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David Ludwig, MD, PhD
La obesidad infantil plantea una preocupación creciente para los padres y los profesionales de la salud. La prevalencia de la obesidad entre los niños de los Estados Unidos se incrementó en aproximadamente un 100 por ciento entre 1980 y mediados de 1990.

Ser obeso causa serias preocupaciones de salud para los niños, que incluyen diabetes, hipertensión, altos niveles de colesterol y problemas ortopédicos como, por ejemplo, el aumento del estrés en las articulaciones. La autoestima generalmente baja también cuando los niños son obesos.

¿Por qué más niños son obesos?

Los factores genéticos desempeñan un papel en el riesgo de un niño a ser obeso, sin embargo los porcentajes de obesidad se triplicaron en los últimos 30 años, mientras que los genes no cambiaron. Eso significa que el problema reciente y generalizado de la obesidad está originado principalmente por factores ambientales.

En otras palabras, dice David Ludwig, MD, PhD, director del programa Optimal Weight for Life (Peso óptimo de por vida) del Children's Hospital Boston, los genes no son el principal problema para la gran mayoría de las personas. De hecho, dice que dos tercios de la obesidad desaparecería si la sociedad pudiera volver a la manera en que ciertas cosas se hacían hace 40 años. Los factores ambientales que cambiaron desde entonces incluyen:

  • Lo que estamos comiendo
  • Lo activo que somos
  • Nuestra estructura familiar
"Los padres pueden recordar qué comían en su infancia y qué actividades hacían", dice el Dr. Ludwig. "En muchos casos, es muy diferente a lo que muchas familias comen y hacen hoy en día."
¿Por qué estos factores son tan significativos?
  • ¿Qué estamos comiendo?
  • Comida rápida En la década de 1950, se consumía comida rápida una vez al mes en ocasiones especiales o para darse un gusto. Hoy en día, la mayoría de los niños en Estados Unidos consumen comida rápida por lo menos una vez por semana, servida en porciones enormes. La comida rápida tiene una cantidad enorme de calorías por bocado, y no tiene fibra, entonces es fácil de masticar y se consume rápidamente antes de que el cuerpo pueda indicar que las calorías ingresan. Cuando el cuerpo indica que está lleno, ya se consumieron demasiadas calorías.

    "Con respecto a la alimentación, lo rápido no es lo mejor", dice el Dr. Ludwig. "Se debe poner el enfoque en la calidad." Las comidas rápidas típicas tienen alto contenido de fécula refinada y azúcar agregado. También tienen altos índices de glicemia, que se refiere al aumento de azúcar en sangre que ocurre después de que una persona come alimentos que contienen carbohidratos. Las dietas con un alto contenido de glicemia han sido asociadas con el aumento en los niveles de insulina y pueden contribuir a un aumento de peso excesivo. Algunos estudios demostraron que las comidas con alto índice glicémico aumentan el hambre y hacen que la persona quiera comer más a lo largo del día.

    Para ayudar a prevenir la obesidad, los niños deberían consumir menos comida rápida, dice el Dr. Ludwig. En general, deberían consumir menos cereales refinados y azúcares concentrados, y más comidas con bajo índice glicémico - frutas, vegetales, guisantes, frutos secos, cereales no procesados, proteínas adecuadas y aceites sanos como, por ejemplo, aceite de oliva, aguacates, frutos secos, y grasas omega 3, que hacen que la persona se sienta llena por más tiempo. Incluso las escuelas pueden estar contribuyendo al problema de la obesidad al incluir comidas rápidas en los menús de los almuerzos y al tener máquinas expendedoras de sodas para los estudiantes en sus instalaciones.

    Bebidas gaseosas Las bebidas gaseosas también contribuyen al aumento de la obesidad infantil. En la década del 1950, los niños tomaban tres tazas de leche por cada vaso de soda. Ahora la situación es al revés, dice el Dr. Ludwig. La mayoría de los niños en Estados Unidos toman tres vasos de soda por cada taza de leche. Similar al consumo de la comida rápida llena de calorías, cuando una persona bebe sodas, que tienen 100 por ciento de azúcar, se pueden escapar los métodos reguladores del cuerpo.

    Un estudio demostró que cada vaso adicional de soda por día aumenta la posibilidad del niño de ser obeso 1.6 veces más. "Hemos reducido las grasas, pero las hemos reemplazado por féculas y azúcares refinados. Entonces esto hace que nuestro azúcar en sangre aumente y después baje, y por ende, queremos comer nuevamente", dice el Dr. Ludwig. "Siempre deseamos dulces porque nos faltan alimentos realmente nutritivos."

  • ¿Cuán activos somos?
  • En lugar de jugar al aire libre, los niños miran mucha televisión, lo que claramente está vinculado con la obesidad, dice el Dr Ludwig. Y mientras los niños miran televisión:
    • No hacen ejercicio
    • Consumen comida basura
    • Están inundados de avisos publicitarios de comidas no sanas.

    "Los esfuerzos que hacen los padres en enseñarles a sus hijos a comer sanamente están minados por la televisión", dice el Dr. Ludwig. "La televisión generalmente da publicidad a los peores tipos de comida." Los niños y los adolescentes que miran varias horas de televisión por día tienen menos oportunidad de desarrollar aptitudes por el deporte y amor por la actividad física que puede hacer que el ejercicio y un estado físico saludable sean placenteros a medida que crecen y se convierten en adultos. Lamentablemente, muchas escuelas están reduciendo la actividad física y los programas de educación física. Esto le da a los niños aún menos oportunidades de hacer ejercicio, de tener más confianza en sus aptitudes deportivas, y de desarrollar interés por los deportes o por ser activos.

  • La estructura familiar
  • El tercer factor que contribuye a la epidemia de la obesidad en Estados Unidos, de acuerdo con el Dr. Ludwig, es el excesivo estrés que existe en las familias en estos tiempos. "Todos están trabajando duro y mucho para afrontar un estilo de vida cada vez más materialista y los padres no están pasando tiempo con sus hijos enseñándoles buenos hábitos de nutrición o siendo activos con ellos."

    Hace cuarenta años, las familias preparaban la cena y se sentaban a comer juntos regularmente. Hoy en día, muy a menudo, en los restaurantes de comida rápida se pide comida para llevar.

    Es importante crear un buen ejemplo para sus hijos siendo activo y planeando actividades familiares como, por ejemplo, ciclismo, excursionismo, trotes, caminatas, natación o patinaje.

    "No hay nada mejor para un padre que prepara la cena y come junto con sus hijos, y que los lleva a jugar al aire libre", dice el Dr. Ludwig. "La respuesta al problema de obesidad es muy simple. Tenemos que volver a formas más tradicionales de alimentación, hacer ejercicio y estar con la familia."

    Fuente: David Ludwig, MD, PhD, director de Programa Peso óptimo de por vida del Children's Hospital Boston.


    Tenga en cuenta que este texto es únicamente informativo y no sustituye al consejo, el reconocimiento, el diagnóstico ni el tratamiento médico. Siempre consulte a su médico u otro profesional calificado de la salud antes de comenzar un tratamiento nuevo o realizar cambios en el tratamiento actual.

    Children's Hospital Boston©, 2005. Esta página puede ser reproducida sólo con fines educativos. Se requiere permiso de reimpresión para demás usos.

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