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Flor Seguridad en el fútbol
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Lyle Micheli, MD
El fútbol juvenil es extremadamente popular por varias razones: reglas simples, equipos y uniformes que se consiguen a precios relativamente baratos, y el atractivo de que todos los miembros del equipo participan de la acción. Además, millones de padres han apoyado y alentado la participación de sus hijos en el fútbol por su reputación como un deporte "seguro." La frecuencia de lesiones en los jugadores de fútbol menores de 14 años es muy baja, a pesar de que cuanto más grande la edad de los jugadores mayor es el índice de lesiones, probablemente debido al aumento del tamaño, velocidad e intensidad de los jugadores.

Sin embargo, los jugadores de fútbol adolescentes y adultos se lesionan con una menor frecuencia que los jugadores de fútbol americano, (un estudio reveló que el 30 por ciento de los jugadores de fútbol de escuela secundaria sufrieron lesiones, comparado con el 85 por ciento de los jugadores del fútbol de "parrilla" o "gridiron"). La mejor manera de prevenir lesiones en el fútbol es asegurándose de que su hijo tenga un entrenador calificado, realice un examen físico para deportes durante la pretemporada, y utilice un equipo apropiado, especialmente un calzado adecuado.

Entrenamiento
La forma más efectiva de prevenir lesiones deportivas es asegurándose que el entrenador de su hijo sea una persona calificada, preferentemente alguien que cuenta con la certificación de la Asociación nacional de entrenadores de fútbol de Estados Unidos (NSCAA, por sus siglas en inglés). La NSCAA ofrece certificaciones para distintos niveles, incluso para entrenadores que trabajan con jugadores de 5 a 12 años de edad. Como mínimo, es aconsejable que el entrenador de su hijo cuente con cierta capacitación en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar además de contar con un plan de emergencia ante una lesión grave.
Examen físico para deportes durante la pretemporada
Cada niño debería realizar un examen físico que sea específico del deporte durante la pretemporada, de acuerdo con lo establecido por la Academia Estadounidense de Pediatría. El énfasis debe estar presente en la calidad y no en la cantidad - por lo que una vez al año es suficiente si el examen físico se realiza en forma apropiada.

Un examen físico realizado en forma apropiada durante la pretemporada debería detectar condiciones que pudieran predisponer al niño a sufrir algún tipo de lesión en ciertas deformaciones anatómicas para el fútbol, tales como, el pie plano o las rodillas hacia dentro tambien llamadas piernas en X, además de la falta de fuerza y flexibilidad en la región lumbar o baja de la espalda o de los músculos posteriores del muslo. Lo ideal es que su médico de cabecera realice este tipo de examen físico durante el período de pretemporada. En caso de que este médico no cuente con experiencia en esta área (lo que es cada vez menos probable pues los médicos de cabecera en su gran mayoría se están capacitando para recibir una certificación en medicina deportiva), un médico deportivo deberá realizar el examen físico pues ha recibido cierta capacitación, ya sea por el Colegio Estadounidense de Medicina Deportiva o por la Sociedad Estadounidense de Ortopedia en Medicina Deportiva.

Si algún otro profesional distinto de su médico de cabecera ha realizado el examen físico, enviéle el informe a su médico de manera que el mismo pueda detectar cualquier problema potencial y cuente con toda la información importante en la historia clínica de su hijo. Se aconseja que lo ideal es realizar el examen físico de pretemporada una vez al año y entre tres a cuatro meses antes del comienzo de la temporada. Este tiempo le permite al médico poder evaluar y corregir cualquier problema específico.

Calzado y equipo
Botines - Asegúrese que su hijo juegue con un buen par de botines de fútbol. Ciertas lesiones estás asociadas con los botines viejos o gastados, especialmente si existe cierto desgaste en los tacos o tapones traseros de los botines. Los botines con 13 tapones de goma o plástico moldeados son buenos para la mayoría de las superficies de césped natural en Estados Unidos, pero si el clima es muy húmedo o el campo donde su hijo juega al fútbol es especialmente denso y poco fino, los botines de seis tapones intercambiables o que se pueden desenroscar y reemplazar poseen una mejor tracción.

Canilleras o espinilleras son obligatorias y protegen contra lesiones graves de los huesos de la zona inferior de la pierna y los moretones que son más leves pero dolorosos en estas partes del cuerpo.

Actualmente, los protectores bucales son opcionales para los jugadores de fútbol, a pesar de que ayudarían a evitar el pequeño número de contusiones y heridas en los dientes que se producen en el fútbol. Sin embargo, debido a que los protectores bucales interfieren con la comunicación verbal, no es probable que puedan alguna vez ser adoptados en forma general en este deporte donde los jugadores hablan entre sí durante el curso del juego.

Finalmente, compre una pelota de fútbol para que su hijo pueda usar en el patio o parque con el tamaño apropiado para su edad.

Adaptado de "The Sports Medicine Bible for Young Athletes" por Lyle J. Micheli, M.D., Medicina deportiva Director, Children's Hospital Boston, con Mark Jenkins (Sourcebooks, Inc., 2001).


Tenga en cuenta que este texto es únicamente informativo y no sustituye al consejo, el reconocimiento, el diagnóstico ni el tratamiento médico. Siempre consulte a su médico u otro profesional calificado de la salud antes de comenzar un tratamiento nuevo o realizar cambios en el tratamiento actual.

Children's Hospital Boston©, 2005. Esta página puede ser reproducida sólo con fines educativos. Se requiere permiso de reimpresión para demás usos.

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