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Entrenamiento deportivo: ¿cuánto es demasiado para un niño? |
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| Lyle Micheli, MD |
Existe una tendencia en los niños a comenzar a practicar deportes a una edad más temprana y a participar en entrenamientos más fuertes. Los incentivos para ganar son cada vez mayores, a veces incluso en forma literal; ¡he visto trofeos con un tamaño que prácticamente superan a los pequeños atletas que los ganan! Con intereses en juego más grandes surgen las presiones para un mejor desempeño para lo cual es necesario estar en mejor forma y ser más habilidoso. Generalmente, esto se logra mediante la repetición, repetición y repetición. En los programas deportivos infantiles, la buena condición física y el desarrollo de las habilidades deben estar en equilibrio con la necesidad de evitar un exceso de el entrenamiento, lo cual se produce cuando al atleta se le exige a nivel físico, mental, o en ambos aspectos. Los padres deben estar atentos a los cambios en el rendimiento y en el comportamiento que sugieren que los niños están siendo presionados en forma excesiva. Tales cambios son síntomas aparecen antes de las lesiones físicas.
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- Mayores tiempos en deportes de distancia, tales como carreras, ciclismo, y natación
- Deterioro en la realización de las rutinas o juegos de deportes, tales como los que se realizan en gimnasia rítmica o patinaje artístico
- Menor capacidad de alcanzar los objetivos de entrenamiento
- Falta de motivación para entrenar
- Cansancios inmediatos
- Irritabilidad y pocos deseos de cooperar con los compañeros de equipo
- Desafortunadamente, cuando los padres o el entrenador se enfrentan a los signos de la sobreexigencia, la tendencia es a presionar aún más al niño. Sin embargo, si el exceso de entrenamiento es el culpable, cualquier incremento sólo empeorará la situación.
- Demasiadas horas de entrenamiento pueden eventualmente causar lesiones por desgaste provocando un daño real en huesos y tejidos blandos ya que el cuerpo no puede recuperarse de las demandas físicas repetitivas que se ejercen a través de la actividad deportiva. Es necesario responder una pregunta importante: ¿Cuánto es demasiado? Desafortunadamente, no existe gran cantidad de información segura disponible sobre el problema. Ante la ausencia de datos obtenidos a partir de estudios clínicos, necesitamos formular nuestras propias pautas en base a las observaciones que los entrenadores y científicos del deporte han realizado a través de los años.
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| Como regla general, los niños no deberían entrenar más de 18-20 horas a la semana. Si un niño es parte de una competencia de élite pueden existir presiones para entrenar por períodos más largos, especialmente en el proceso que conduce a un evento de gran importancia. Siempre que un niño entrena por períodos de tiempo más largos que los recomendados, es imprescindible que sea monitoreado por un médico especializado en deportes con experiencia en jóvenes atletas. De esta manera, asegura que no se produzcan anormalidades en los procesos de crecimiento y maduración. Cualquier dolor en las articulaciones que dura más de dos semanas es una causa para visitar al médico en medicina deportiva. Asimismo es importante asegurar que se cumplan las restricciones contra la actividad deportiva excesiva. Por ejemplo, los jóvenes lanzadores de béisbol en Estados Unidos no tienen permitido realizar lanzamientos en más de siete entradas por semana. Mientras que esta restricción por lo general se cumple en el ambiente del juego, pierde su valor si los niños son presionados por sus entrenadores a realizar un excesivo número de lanzamientos durante las prácticas (los padres, también, necesitan recordar que ir al parque con su hijo a hacer "un par de lanzamientos" significa contarlos para tener en cuenta el número de lanzamientos que el niño realiza). En general, los jóvenes jugadores de béisbol no deberían realizar más de 300 "lanzamientos de competición" a la semana; un número superior a este implicará un aumento significativo en el riesgo de lesiones. |
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| Aumentar la frecuencia, duración o intensidad del entrenamiento en forma demasiado rápida es una de las principales causas de lesiones. Para evitar lesiones a causa de un aumento demasiado rápido en el entrenamiento, creo fervientemente que los atletas deben seguir la "regla del diez por ciento." Esta regla determina el volumen de entrenamiento que puede ser incrementado en forma semanal sin correr el riesgo de lesiones en un joven atleta. En otras palabras, un niño que corre 20 minutos cuatro veces a la semana puede probablemente correr sin riesgos 22 minutos cuatro veces la segunda semana; un aumento del diez por ciento. La mayoría de las lesiones que atiendo en mi clínica son producto de las violaciones a la regla del diez por ciento, cuando se ha realizado un incremento en el régimen de los jóvenes atletas en cantidad excesiva y en forma demasiado rápida. |
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| Mientras los jóvenes atletas están creciendo, el énfasis debería estar puesto en desarrollar la técnica atlética. Aun cuando la fuerza o la velocidad son cualidades importantes en los deportes, exigírselos a los niños a expensas de la técnica puede causar la aparición de lesiones. Una vez que se ha dominado la buena técnica, es posible introducir la fuerza y la velocidad. Es importante que usted pueda proteger a sus hijos contra el sobreentrenamiento. El peligro de que ocurra este problema es especialmente grave si su hijo es un atleta de élite o es parte de un ambiente deportivo de alta competición. Quizás la medida más efectiva que un padre puede adoptar es asegurarse de que el entrenador de su hijo sea un profesional certificado. Otra medida es estar pendiente de los signos de la sobreexigencia, los cuales fueron descritos anteriormente, además de los propios signos que aparecen antes de las lesiones. En numerosos casos, creo que los niños abandonan los deportes por ciertos dolores leves que son en realidad la etapa previa a las lesiones por desgaste. No se diagnostica nunca el dolor como una etapa previa a las lesiones por desgaste pues el niño simplemente abandona el programa. Lo que puede originar esta situación es que el niño rechace la actividad física y el ejercicio de por vida. Dado los niveles del estado físico en este pais, el entrenamiento excesivo en los niños tiene el efecto opuesto de lo que es deseable, es decir, generar en nuestros jóvenes un amor por el ejercicio que pueda acompañarlos durante toda su vida, e inspirarlos a mantenerse en buena forma y saludables aun después de que sus días de deportistas juveniles sean un recuerdo. |
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Fuente: Adaptado de "The Sports Medicine Bible for Young Athletes", por Lyle J. Micheli, M.D., director de medicina deportiva, Children's Hospital Boston, con Mark Jenkins (Sourcebooks, Inc., 2001). El Dr. Micheli es director y cofundador de la primera clínica de medicina deportiva infantil del mundo, ubicada en Children's Hospital Boston. También es presidente del Comité del Gobernador de Massachusetts sobre entrenamiento físico y deportes, y expresidente del Colegio Americano de Medicina Deportiva.
Tenga en cuenta que este texto es únicamente informativo y no sustituye al consejo, el reconocimiento, el diagnóstico ni el tratamiento médico. Siempre consulte a su médico u otro profesional calificado de la salud antes de comenzar un tratamiento nuevo o realizar cambios en el tratamiento actual.
Children's Hospital Boston©, 2005. Esta página puede ser reproducida sólo con fines educativos. Se requiere permiso de reimpresión para demás usos. |
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